lunes, 16 de octubre de 2017

Faltaron nueve minutos; sobraron siete años y ocho meses

JORNADA 8- ATLÉTICO 1-1 BARCELONA
Goles: Saúl
El sábado mi padre y yo salimos del nuevo Metropolitano con la misma sensación: "Al Atleti le falta un poco más".
"Le falta un poco más para matar los partidos", añadía mi padre. Y es cierto. Entre otras cosas, buscarlo.
Quizá es que el equipo no da más de sí, y el Cholo piensa que si se arriesga un poco más acabará rasgándose y el empate en vez de en el 81 habría llegado en el 61. Quizá es el tan manido problema de la manta corta: si tiras un poco más de ella hacia la cabeza, te destapas por los pies. 
Fuera como fuere, tenía razón uno de mis nuevos compañeros de butaca, que cuando marcó el Barça dijo: "Se veía venir". No me acostumbro aún a mis nuevos vecinos de fatigas en la grada. Esos comentarios, aunque se piensen, no se hacen en voz alta. Es como un tipo de prominente bigote blanco que teníamos unos asientos más allá en el Calderón. Cada vez que el resultado iba apretado y el rival disponía de una jugada de peligro empezaba "adiooooós... adiooooós"... Al que daban ganas de despedirle era a él. Menos mal que no venía demasiado...

EL ATLETI FUE MEJOR EN LA PRIMERA MITAD
Y es que el Atleti fue mejor que el Barça en la primera mitad. Principalmente en los primeros 20 minutos, hasta que encontró el premio del golazo de Saúl.
Antes había avisado Griezmann, por dos veces. Una de ellas tras un robo de Correa en línea de tres cuartos que acabó con un trallazo del francés que repelió Ter Stegen. La presión alta de los rojiblancos provocó varias pérdidas del Barça cerca de su propia área, pero no fueron capaces de aprovechar ninguna de ellas.
La segunda vino después de una gran jugada individual del 7 galo, que tras un precioso caño a Piqué fusiló al portero alemán... pero se topó con su pierna izquierda.
El Atleti lo merecía y lo encontró. A los 20 minutos Saúl (que hizo un gran partido) se paseó entre las líneas del Barça, trianguló con Filipe y Carrasco, y se sacó un perfecto disparo (con la derecha) ajustadísimo a la cepa del palo de Ter Stegen (1-0). Golazo.
Por desgracia, ahí acabó el arsenal ofensivo de los colchoneros. La primera parte transcurrió sin sobresaltos, con un Barça dominador, pero sin generar peligro en la meta de un hasta entonces inédito Oblak.

PERO LA SEGUNDA SE LE HIZO DEMASIADO LARGA
Las últimas noticias atacantes de los rojiblancos llegaron al inicio de la segunda parte, con un disparo de Carrasco que blocó Ter Stegen tras un córner, y una volea desviada de Griezmann. En ese punto comenzaron su ejercicio de resistencia los de Simeone. Y la segunda parte se hizo demasiado, demasiado larga.
Luis Suárez empezó a vislumbrar su hambre de gol. Primero con un zapatazo que rechazó Oblak; más metiendo la punterita tras abrirse hueco con el cuerpo. De nuevo Oblak.
Mientras tanto, Messi siempre revoloteaba por ahí cual buitre a la espera de su víctima. Además de sembrar terror a balón parado (lanzó una falta a la madera), estuvo a punto de hacer buena una pared... con Filipe Luis. Por suerte no encontró puerta.

LOS CAMBIOS YA SE SABÍA, SERÍAN A PEOR
El Atleti se tambaleaba y lo peor es que le adelanté a mi padre que los cambios iban a ser a peor. Por Correa salió Gaitán, al que el Cholo le sigue manteniendo una confianza desconocida para el resto de los mortales. En los últimos minutos entró Torres (inadvertido). Y sólo Thomas sumó algo de empuje al medio campo, aunque su entrada fue por Carrasco, el único que se intuía capaz de hacer daño por velocidad en alguna contra. Entretanto, Griezmann se desesperaba dando saltitos intentando lograr el imposible de ganar algún pelotazo aéreo entre el 1,85 de Umtiti y los dos metros de Piqué (¡Qué falta hace Diego Costa, amigos!).
Y la tragedia se consumó al final. Faltando nueve minutos, Gaitán mira, Sergi Roberto centra, Godín y Savic salen del sitio, Luis Suárez remata, y Juanfran no llega (1-1).
El cabezazo del uruguayo hizo justicia y nos dejó a todos con la sensación de que falta algo. Quedaba tiempo, pero tuve la certeza de que el Atleti no sería capaz de volver a ponerse por delante. 

Y TODAVÍA HUBO UN GRAN SUSTO FINAL
Sólo le pedí a Dios que al menos tuviéramos una clara en lo que quedaba. Y la tuvo Messi. Incomprensiblemente Griezmann le regaló un balón a Messi en la frontal del área en el minuto 93. El francés ya se vio saliendo sin cabellera del estadio y se asustó tanto que cazó a Messi para evitar males mayores...
El mal "menor" fue un minuto largo de angustia sabiendo que el mejor jugador del mundo disponía de una falta franca a unos centímetros de la frontal del área, centradita, y pudiendo poner los tres puntos rumbo al Camp Nou un año más. Eso sí no hubiera sido justo. El argentino la pegó justo donde la esperaba Oblak y el partido terminó como empezó, con susto de Messi (a los 30 segundos se coló hasta la cocina y, tras un final embarullado, disparó lamiendo el poste).

SIETE AÑOS Y OCHO MESES... UNA VIDA EN FÚTBOL
Le faltaron nueve minutos a la resistencia colchonera... y ya le sobran siete años y ocho meses a la racha sin ganar al Barça en Liga. Parece que fue ayer, pero de aquel once que recitaba en la previa como el último que derrotó a los culés en competiciones domésticas ya sólo quedan en activo tres, y uno ya lleva tiempo de retirada (De Gea, Agüero... y Reyes). El tiempo pasa.   

sábado, 14 de octubre de 2017

Madrid y Barça, ¿vasos comunicantes también para el Atleti?

Justo hoy, el Atleti suma siete años y ocho meses sin ganar al FC Barcelona en Liga. Desde el 14 de febrero de 2010 (Bonita fecha...). Por contra, como bien saben, le ha eliminado las dos veces que se han cruzado en la Champions, derrotándole en el Vicente Calderón (2014 y 2016).

Hace años, Fernando Torres tenía que agarrarse a las victorias contra los culés para soñar con un Atleti grande. En cambio, se marchó rumbo a Inglaterra sin saber lo que era ganar al Real Madrid.
En los últimos años, se han logrado triunfos de todos los colores contra el Madrid... Menos en la Champions.

Tendencias inversas y ¿vasos comunicantes? He escrito sobre ello en Esto es Atleti en una previa del Atleti-Barça, con el Madrid de por medio, basada en todos estos curiosos datos. 
Ya saben, si les apetece saber más, pueden leerme aqui: http://www.estoesatleti.es/2017/10/tendencias-inversas-vasos-comunicantes/

lunes, 18 de septiembre de 2017

Primeros ratos en el nuevo Metropolitano

INAUGURACIÓN DEL METROPOLITANO
JORNADA 4- ATLÉTICO 1-0 MÁLAGA
Goles: Griezmann.
El cambio de estadio ya es real. Muy real. Aunque en redes pudo leerse algún simpático comentario del tipo "como broma está bien, pero contra el Sevilla en el Calderón" (tras el partido del debut), el tan dolorosísimo adiós al Manzanares ya es un hecho consumado. Hasta el punto de que ya hemos pasado nuestros primeros ratos en el nuevo Metropolitano. Especialmente dura fue mi primera noche allí. Por primera vez en mi vida, preparé mi camiseta, mi bufanda y cogí mi carnet de abonado para ver al Atleti como local... y el destino no era el estadio del Manzanares.

SE HIZO DIFÍCIL NO COGER EL CAMINO DE SIEMPRE...
Se hizo difícil no coger la carretera de Toledo hasta Plaza Elíptica, no salir por el primer desvío tras pasar el puente en Santa María de la Cabeza, no buscar un hueco imposible para aparcar en las calles aledañas al Paseo de Yeserías, no tomar algo en el Cabo Fisterra (donde mi padre ya llevaría un rato esperándome...), en la Cafetería Pirámides o en el Chiscón de la Ribera, o no entrar por la puerta 36 del Fondo Sur camino a un segundo anfiteatro con vistas al río Manzanares. Costumbres tan arraigadas que ya salían de forma mecánica los días de partido, sin pensar...

PARA COLMO NO PODÍA LLEGAR HASTA EL DESCANSO
Para colmo, el día de "mi" debut en el nuevo estadio fue atípico ya antes de empezar. Me tocó trabajar durante todo el día, en unas elecciones internas que, para más inri, no tuvieron final feliz. Las votaciones terminaban a las ocho de la tarde (en Parla), con lo que con algún retraso y el pertinente recuento, tenía claro que en el mejor de los casos llegaría al Metropolitano en el descanso.
Al menos en los horarios la cosa se fue cumpliendo, y eran más o menos las nueve de la noche cuando me monté en el coche (con pocas ganas de nada) y puse destino al barrio de San Blas.

LO MEJOR DEL NUEVO ESTADIO, MIS PRIMOS Y MIS TÍOS
Por suerte, mi primo Diego y su novia Patri (que ahora viven allí) vinieron al rescate, me guardaron un sitio para aparcar y pudieron llevarme al estadio para que llegara a tiempo de ver la segunda parte desde el inicio. Eso es lo mejor que va a tener para mí el nuevo Metropolitano, que mis tíos y mis primos viven al lado, lo que gracias a su incomparable hospitalidad me deparará agradables previas y pospartidos en la mejor compañía.

LA PEINETA AÚN SE VISLUMBRA EN MEDIO DE ESE INFINITO DESCAMPADO
En esos momentos, era lo único bueno que le veía al nuevo campo. Perdido en medio de ninguna parte, rodeado de un infinito descampado, sin accesos (la semana antes fui de "excursión" al estadio, y el GPS me quiso meter por una carretera que todavía estaba vallada por las obras...), y con una fachada peculiar que ha aprovechado en su totalidad la grada que ya existía, con lo que será complicado olvidar las reminiscencias de "La Peineta".

MI SENTIMIENTO PREDOMINANTE ERA LA PENA
En los días previos he de reconocer algo de ilusión por conocer el nuevo estadio, bastante expectación, pero, sobre todo, mucha, mucha pena. El sentimiento predominante era el de una insondable tristeza y una nostalgia que comenzaba a crecer, al saber que ya nunca volvería a ver al Atleti dentro de nuestro querido Vicente Calderón.  

UN LUGAR INHÓSPITO, DESCONOCIDO, EXTRAÑO...
Y ese sentimiento no aminoró una vez dentro de nuestra nueva "casa". Ante mí se divisaba un lugar inhóspito, desconocido, con sólo tres de mis colegas de butaca a mi lado (con quienes pedimos la nueva ubicación juntos). De hecho, cuando entré al campo, ni siquiera estaba mi padre, que había bajado al baño.
A mí alrededor todo era rojiblanco, pero no conocía a nadie. Estaba solo entre un montón de gente y, como he leído por ahí, la sensación era más de estar en un estadio extraño jugando una Final, que en nuestro nuevo hogar.

Y ENCIMA EL PRIMER GOL LO HIZO GRIEZMANN...
El partido no contribuyó demasiado a entrar en calor. No vi la primera parte, y lo único que sé es que la radio hablaba de un dominio plomizo de los colchoneros. Ya en la segunda, Koke avisó en un mano a mano que desbarató Roberto y, minutos después, Griezmann hizo el primer gol en la historia del nuevo Metropolitano. Tuvo que ser Griezmann, con el verano que nos ha dado, lo que no hizo más que ahondar mi sentimiento de tristeza. Para la historia quedará que el primer tanto de este estadio lo hizo un hombre que, en un porcentaje elevadísimo de posibilidades, no estará en el Atlético de Madrid la próxima temporada.

Correa rompió a su par por el flanco derecho, y Griezmann sacó un buen latigazo con la derecha al palo corto (1-0). Incluso su celebración, primero el bailecito de manos habitual y después un supuesto gesto de rabia, también me pareció un tanto fingida. Veremos cómo evoluciona.
Fernando Torres saltó al campo y dispuso de 25 minutos en fecha tan señalada. Pero, aparte de muchas ganas y su incuestionable lucha, el fuenlabreño apenas entró en juego.
El partido transcurrió sin pena ni gloria, y un paradón de Oblak con el tiempo cumplido, a disparo de Rolán, nos recordó que podremos mudarnos de estadio tantas veces como quieran los de arriba, pero algunas cosas nunca cambiarán: el Atleti es de ganar sufriendo...
MI PADRE SÍ ESTABA CONTENTO... Y GODÍN TAMBIÉN
Volviendo al estadio, es innegable que es más grande, bonito, moderno, espacioso, cómodo... Pero me volvería al Calderón sin pensarlo un segundo.
En lo personal, mi padre fue otra nota positiva. "Es precioso, estoy emocionado", me escribió por whatsapp en los prolegómenos del partido. Su mensaje me sorprendió, porque mi padre no es de los que se emocionan.
En directo, me confirmó sus sensaciones: "He estado en los tres estadios. Conocí el Metropolitano con tu abuelo, hemos vivido más de 50 años en el Calderón, y ahora voy a poder disfrutar en el final de mi vida del nuevo Metropolitano". Y me añadió: "Está todo cubierto, cuando llueva no nos mojaremos, ni nos achicharraremos cuando haga sol, los asientos son mucho más cómodos y espaciosos, hay que subir menos escaleras... Estoy contento".

¿Y qué quieren que les diga? Después de que hace años mi padre me dijera que, cuando nos fuéramos a La Peineta, él se quitaba como abonado; ver que ahora está contento con el cambio, para mí es una grandísima noticia.
Y como me dijo Diego Godín "ahora mismo es el mejor estadio del mundo, hay que disfrutarlo y ahora hay que crear esa magia que sólo nosotros podemos".
Pues habrá que crearla. Nos guste más o menos, al nuevo Metropolitano, hay que quererlo. 

jueves, 24 de agosto de 2017

Eligiendo caminos: del desastre, al milagro

JORNADA 1- GIRONA 2-2 ATLÉTICO 
Goles: Correa y Giménez.

El sábado el Atlético de Madrid sacó un punto en Montilivi ante el recién ascendido (por primera vez en su historia) Girona.
En la vida, según el camino que transitemos, un mismo destino puede ser considerado extraordinario o funesto. Un empate en Girona antes de iniciarse el partido se antojaba, sin duda, un penoso resultado. Sin embargo, transcurrido el trayecto de los 90 minutos el punto no pudo ser menos que celebrado.

EL ATLETI YA IGUALÓ UN 2-0 CON DIEZ EN TENERIFE...
No en vano, porque se remontó un 2-0 con diez jugadores, algo que en el Atleti yo sólo recuerdo (habrá algún caso posterior) hace justo 20 años (¡Qué mayor me hago ya!): un 2-2 en Tenerife con goles de José Mari y Pantic en los últimos diez minutos, cuando el equipo también se había marchado al descanso perdiendo 2-0 y con un hombre menos por expulsión de Caminero en el minuto 37… Por entonces Geli era nuestro lateral derecho… Hoy es el presidente del Girona…
Recuerdo ese empate como una gesta, y no es sencillo igualar un 2-0 con un jugador menos a nadie, por mucho recién ascendido que fuera.
Y más cuando el Girona hizo un grandísimo partido, dominando mayoritariamente el encuentro, tocando la bola con criterio, abriendo muchísimo el campo por las bandas, y haciendo que durante los primeros 66 minutos (cuando aún no era así) pareciera que el Atleti jugaba con un hombre menos…

LA GENTE CRITICÓ A JUANFRAN...
Uno de los principales damnificados de la debacle fue el pobre Juanfran. El Girona entró principalmente por su banda, con constantes dos contra uno de Aday Benítez y Borja García, y sin ayuda alguna por parte de Carrasco (desaparecido tanto en defensa como en ataque). Los años no pasan en balde (Juanfran ya tiene 32) y si Vrsalijko rinde a su nivel, me temo que el alicantino estará muchos partidos en el banquillo este año. Respeto y honor. No olvidemos lo mucho que nos ha dado.

...PERO YO ECHÉ DE MENOS A GODIN
Los centros de los dos goles llegaron por su banda, pero no era precisamente él quien cubría la zona (uno de ellos fue a balón parado). En ambos casos centró Álex Granell, y en el primero cabeceó Stuani, imponente, anticipándose a Savic (1-0); y en el segundo el uruguayo remachó también de cabeza una dejada de Muniesa en el primer palo (2-0). No fue del mal hacer de Juanfran de lo que me lamenté en los dos tantos, sino de la ausencia de Diego Godín. Con el Faraón en el campo, estoy convencido de que su amigo y compatriota no habría rematado tan cómodo. Otro gallo habría cantado.

GRIEZMANN SE AUTOEXPULSÓ Y VIO SU PRIMERA ROJA COMO ATLÉTICO
Pero el gallo que cantó fue Griezmann. Después de pasarse todo el verano cacareando, el francés inició la temporada en la misma línea: sin cerrar la boca. En el minuto 66 un balón perdido tras una prolongación de Torres lo rescata Griezmann, que es derribado por Iraizoz que llega un segundo después que él. Pudo ser penalti. Puede que Griezmann exagerase la caída. Pero lo que no es de recibo, después del veranito que se ha marcado, es que Griezmann posteriormente llamara “cagón” al árbitro y fuera expulsado precisamente por no cerrar la boca. Lo ocurrido cobra aún más relevancia si tenemos en cuenta que el francés NUNCA había sido expulsado con el Atlético de Madrid. Que lo sea precisamente ahora, y encima por protestar, habla de su actitud. De su expulsión, su verano de salidas de tono y sus "ambiciones" he escrito esta semana en “Esto es Atleti” bajo el siguiente título: “Quiero ser como Beckham”.

EL PARTIDO ESTABA ACABADO... PERO APARECIÓ CORREA
Con un 2-0 y un jugador menos, no apagué la tele porque yo soy de los que no se fueron del Calderón ni cuando íbamos perdiendo 0-6 contra el Barça. Pero di el partido por finiquitado.
Sólo aspiraba a ver si marcábamos un gol para al menos "meter un poco el miedo en el cuerpo al Girona", y que no le saliese tan barata nuestra derrota. Dicho y hecho. En el 77, Ángel Correa, que al menos había aportado chispa desde su entrada en el campo, se marca un espectacular eslalom colándose entre tres rivales y saca un trallazo cerca de la escuadra (2-1). Tiempo quedaba. Y uno empezó a creer en el milagro cuando sólo cinco minutos después Vietto recoge un balón en el área (también de Correa), pero la manda por encima del larguero. Habría sido demasiado, y pocas más como ésa íbamos a tener.

Y GIMÉNEZ ENARBOLÓ EL CORAJE, CORAZÓN... Y CABEZA
Pero hubo una más. A falta de seis minutos, Koke pone un balón templado al corazón del área y Giménez, heredando el espíritu de Godín, todo coraje, corazón... y cabeza, llega unas décimas antes que Iraizoz y con la testa propulsa el centro de Koke a la red. 2-2, celebración emocionada y llena de rabia del uruguayo, que besa el escudo (pese a que sea el nuevo...) y en una carrera enloquecida va siendo abrazado por la banda por todo el banquillo, con Simeone y Burgos a la cabeza.
Todavía hubo tiempo para que Oblak sacase un remate de Kayode a bocajarro y no nos emborronase la machada.

UN PUNTO... COMO EL AÑO PASADO
Al final, un punto que sabe a gloria, pero que con los fríos números en la mano vale lo mismo que el sumado el año pasado en el partido inaugural contra otro recién ascendido, el Alavés. Después se cedió otro empate con otro debutante en Primera, el Leganés. Y luego son esos puntos los que se echan de menos ante un Barça y un Madrid cuyos escasos tropiezos deben celebrarse casi como un título.
Ante Las Palmas y el Valencia se debe ganar. Sin Griezmann. Pero este equipo ha demostrado que hay mucha vida después del galo. Esperemos que a él le dé tiempo a reflexionar sobre qué camino quiere tomar.

PD: Han sido cuatro meses sin escribir. El varapalo de final de temporada, la falta de ganas y el verano han motivado esta ausencia. Pero estoy de vuelta. Sólo espero encontrarles al otro lado. 

lunes, 22 de mayo de 2017

Yo no quiero despedirme del Calderón

DESPEDIDA VICENTE CALDERÓN
JORNADA 38- ATLÉTICO 3-1 ATHLETIC
Goles: Fernando Torres (2) y Correa. 
Era un 8 de marzo de 1992. Contaba yo con diez añitos y pisé por primera vez el Vicente Calderón. No lo hice antes porque dediqué mi infancia más a coger piñas en el Cerro de los Ángeles con mi amigo Rodri que a pegar patadas a un balón, para desesperación de mi padre que me sacaba con intención de jugar a la pelota.
Y no lo hice después, ante la irrefrenable fiebre que me entró por el balompié a partir de los nueve años, porque negocié mi desembarco en el Calderón a cualquier precio.
Y es que no era barato. El precio por entonces eran 1.000 pesetas para una entrada Infantil. 4.000 para un adulto en la Grada Lateral.
Decía Sabina que "Para entender lo que pasa, hay que haber llorado dentro, del Calderón, que es mi casa. O del Metropolitano, donde lloraba mi abuelo, con mi papá de la mano".

FUI CON MI PAPÁ DE LA MANO... Y CON MI ABUELO DE LA OTRA
Y yo tuve la inmensa suerte de acudir a ese primer partido con mi papá de la mano... y con mi abuelo de la otra.
El rival fue el Oviedo, un histórico de Primera en la época, y el resultado un 3-1, como bien reflejé, goleadores incluidos, detrás de la entrada.
Digo que negocié mi desembarco al Calderón a cualquier precio porque mi padre quiso asegurarse previamente de que la cosa iba a gustarme. Las 9.000 pesetas que costó la cita, entre los tres, no era pecata minuta en aquellos tiempos.

PRIMERO FUIMOS A VER AL GETAFE COMO "PRUEBA"
Así que primero me llevó al vetusto Las Margaritas a ver un partido del Getafe como "prueba". Entonces los azulones andaban por Segunda B, y el resultado fue un 0-1 contra el Torrevieja en un encuentro bastante soso. Pero el marcador y el devenir del partido estaban ya escritos para mí desde el mismo instante en que mi padre me anunció que me llevaría a Las Margaritas "a ver si te gusta", como paso previo a llegar al Manzanares.
"Me ha encantado, papá", le aseguré a mi bendito padre con una sonrisa de oreja a oreja.   

No quiero extenderme más sobre este primer partido porque pienso hacerlo en futuros posts, junto a otras vivencias en ese estadio (Hay mucho que recordar). Ahora quiero centrarme en mi último partido en el Vicente Calderón. Nuestro último partido en el Vicente Calderón.

ME FUI QUEDANDO SIN PREVIA AL ÚLTIMO PARTIDO...
Para mí han sido más de 25 años en ese campo. Media vida. Aproximadamente un 70% de la mía, y media vida exacta del Calderón. La despedida se merecía una preparación acorde, pero la previa se me complicó mucho más de lo esperado.
Quedé con mi padre a las dos en el Cabo Fisterra, nuestro bar de referencia en los últimos años. Sin embargo, trabajo pendiente en el Ayuntamiento, publicaciones que hacer en el Facebook municipal, el portátil que no carga las fotos, y una visita familiar que obligaba a limpiar la casa antes de "escaparme", fueron retrasando la hora de llegada.
"Como pronto a las dos y media, papá". "Al final salgo a las tres menos cuarto... Estoy quemado", fueron algunos de los mensajes que fui enviando a mi padre (El partido comenzaba a las 16:45...).
Una vez en los aledaños de mi querido Calderón, la imposibilidad de encontrar aparcamiento, unido a las múltiples calles cortadas por la proximidad de la hora del partido, me obligaron a dar más vueltas de las que había dado en mi vida para acudir al estadio. ¡Ni siquiera encontraba un párking donde dejar el coche!
  
ME SENTÍA COMO HOMER SIMPSONS EN AQUEL CAPÍTULO...
En esos momentos me sentía cómo Homer Simpsons en aquel capítulo en el que sólo le quedaban 24 horas de vida por haber comido veneno de un pez globo. Tenía que ir tachando cosas de la lista por falta de tiempo y, en la recta final, corría como un loco en el coche para cumplir el último objetivo de su lista: intimar con Marge.
Así me sentía yo. Iba a ser mi última cita con mi amado Calderón, y el trabajo, la conexión a Internet, la limpieza, las calles cortadas o la falta de aparcamiento acortaban dolorosamente mi lista de preliminares...    
Pasadas las cuatro menos veinte, por fin, llegué al Cabo Fisterra con mi padre. La previa debía ser rápida. Había que comer y tomar algo y teníamos apenas una hora para el partido. La idea de entrar pronto al estadio, como cuando era pequeño en mis primeras visitas, hacía tiempo que estaba tachada de la lista...

MI ÚLTIMO SALUDO DESDE EL PUENTE AL CALDERÓN
Mi primer momento emotivo llegó antes del desesperado laberinto al volante. Al pasar Plaza Elíptica, cuando uno atraviesa el puente sobre el Manzanares, como siempre, giro mi cara a la izquierda y diviso el estadio, al fondo, a lo lejos. Le devuelvo un saludo militar, mano derecha a la sien, como he hecho miles de veces a lo largo de mi vida... y en ese momento, una punzada se clava en mi corazón y los ojos se me humedecen. Caigo en la cuenta de que, quizá, ésa sea la última ocasión en la que salude a mi Calderón de esa guisa.  

Tras una comida rápida, cruzamos por el Paseo de Yeserías para evitar el rodeo de los pasos de cebra de la glorieta de Pirámides, atravesamos el parque enfrente del Fondo Sur, y encaramos la cola de la puerta 36 por última vez.

TANTAS TARDES ENTRANDO POR EL VOMITORIO ANTERIOR
Subimos las escaleras a buen ritmo, recordando cuántas veces he ascendido por esos escalones de dos en dos, a la carrera, porque el partido estaba ya empezado, y me metía al campo por el vomitorio anterior al mío, para evitar perderme unos segundos más del encuentro... Qué ansiedad genera saber que está jugando tu Atleti y tú no estar divisando el césped, ¿verdad?

AL LLEGAR, MI VECINO DE ASIENTO ESTABA LLORANDO
Y las gradas están llenas, como tantas y tantas veces, pero hoy es más especial que casi cualquiera de las anteriores... Porque es la última. Y lo primero que encuentro es a mi vecino de asiento, Alberto, llorando desconsoladamente por la despedida. A sus trece añitos, es duro decir adiós a ese campo que le ha visto crecer, cuando sólo levantaba dos palmos del suelo y se pasaba el partido más pendiente de lanzar aviones de papel grada abajo que de ver el fútbol.

TORRES MARCÓ UN DOBLETE, Y BESÓ NUESTRO ESCUDO
Y Torres mete el primero a los siete minutos... y Torres mete el segundo sólo tres minutos después... con la zurda... un golazo de media chilena... Y besa su escudo, nuestro escudo, que es para lo único que debería tocarse el escudo del Atlético de Madrid.
Y uno no puede imaginarse una despedida mejor. Y brinda con su padre, como tantas y tantas veces, con tantos y tantos goles importantes... Y vuelve el nudo en la garganta, muy fuerte, muy intenso, porque también puede ser el último brindis en esa fila 8 del Sector 529 del segundo anfiteatro Fondo Sur del Vicente Calderón...

SE COREA A LAS LEYENDAS Y LA OLA MÁS SALADA DEL CALDERÓN
Y la grada se acuerda de sus leyendas, de las del campo, y de las que esperan en la grada la fiesta posterior. ¡Paulo, Paulo, Futre, Futre! ¡Radomir te quiero! ¡Luis Aragonés, Luis Aragonééés!
Y Simeone retira al Niño, y el Calderón se pone en pie, y mi amigo Peris reza para que el resultado se quede así. Y su plegaria es la de todos, porque si Luis hizo el primer gol de nuestro querido Manzanares, nadie mejor que Torres para hacer el último.
Y la afición hace la ola, una ola más salada que nunca, bañada de las lágrimas de miles de colchoneros que han vivido al calor de esas gradas algunos de los momentos más felices de sus vidas...

CONMOVEDOR ADIÓS A TIAGO Y EL ÚLTIMO GOL, DE CORREA
Sin embargo, Williams marca para el Athletic y, aunque lo hace con la ayuda de Savic, eso no cuenta como que el último gol del Calderón lo haya hecho uno de los nuestros.
Y el cambio ahora es para Tiago. Su salida entre lágrimas emociona y encoge los corazones. Para el recuerdo quedará su amargo llanto en el Camp Nou tras perder aquella final de Copa con el Sevilla (2010). Sólo llevaba seis meses de rojiblanco. Siete años después, el escudo lo lleva por dentro. Y despedir a alguien así siempre duele extra. Mucho.
Por fortuna, su sustituto, Correa, hace el 3-1 a un minuto del final, aprovechando el rechace de un tiro al palo de Griezmann. Al menos, uno del Atleti. Aunque apuesto a que, con los años, serán muchos los que digan que el último gol colchonero en el Manzanares lo anotó Fernando Torres. Memoria selectiva...

LOS 18 TÍTULOS DEL CALDERÓN
El partido acaba, y comienza la "fiesta" de despedida. Aunque todo el partido ya había sido una despedida. Toda la temporada, si me apuran.
El césped se engalana de rojiblanco y saltan al campo los 18 títulos que se han logrado en los 51 años de historia de este estadio, transportados por algunos de sus principales protagonistas. Y los recuerdos se agolpan: cinco Ligas : 1970 (Calleja y Rodri), 1973 (Irureta y Gárate), 1977 (Luiz Pereira y Leivinha), 1996 (Solozábal, Santi y Caminero) y 2014 (Godín y Giménez); siete Copas del Rey: 1972 (Ovejero y Ufarte), 1976 (Marcelino, Salcedo y Capón), 1985 (Miguel Ángel Ruiz y Clemente Villaverde), 1991 (Manolo y Vizcaíno), 1992 (Futre y Abel), 1996 (Molina y Pantic) y 2013 (Koke y Tiago); dos Supercopas: 1985 (Rubio y Marina) y 2014 (Moyá, Oblak, Saúl y Griezmann);
dos Copas de la UEFA Europa League 2010 (Simao y Assunçao) y 2012 (Juanfran y Filipe); dos Supercopas de Europa 2010 (Perea y Domínguez) y 2012 (Antonio López y Gabi); y la Copa Intercontinental de 1974 (Adelardo y Ayala).

EL BROCHE DE DESPEDIDA LO PONE EL CHOLO
Se echó de menos  entre esos portadores de sueños a quien los ha mantenido más vivos los últimos años: Diego Pablo Simeone. Estaba preparado para el final. El Cholo coge el micro: "Para ustedes, la palabra sentimiento es algo muy profundo. Los demás equipos pueden tener más dinero, alguna copa más que nosotros... pero nunca podrán igualar el sentimiento que tienen ustedes por este club". El público ruge. Y entonces viene lo mejor: "Para terminar, los periodistas me preguntan continuamente si me voy a quedar... Sí me voy a quedar", afirma con rotundidad. Y en el Vicente Calderón atruena por última vez el "¡Ole, ole, ole, Cholo Simeone!", y sin quererlo, ante tanta amalgama de intensísimas emociones, mis ojos se empañan de lágrimas.
"¿Y saben por qué me voy a quedar? -termina el Cholo- Porque este club tiene futuro, y el futuro somos todos nosotros".
Y hay futuro, sin duda hay futuro. Mucho más brillante y esplendoroso cuando depende de un hombre que quiere a este equipo, que quiere a este club, que quiere a esta afición, y quiso hacerla feliz con ese mensaje contundente, que sabe que tantos otros usan para crear zozobra. Un hombre que usa la primera persona del plural para hablar del Atleti. Y mientras Simeone esté en ese "nosotros", el futuro será más esplendoroso.

Hasta siempre Vicente Calderón, nunca morirás en nuestros corazones.

jueves, 27 de abril de 2017

La última derrota de la temporada

JORNADA 34- ATLÉTICO 0-1 VILLARREAL
El Atlético de Madrid volvió a perder después de mucho tiempo. Lo hizo ante el Villarreal, un rival ante el que, por desgracia, caer empieza a no convertirse en noticia. No en vano, los castellonenses son el único equipo que ha ganado al Atleti los dos partidos de Liga esta temporada (3-0 en El Madrigal). No en vano, el Submarino amarillo lleva tres temporadas sin perder y sin encajar un solo gol en el Calderón (dos victorias 0-1 y un empate 0-0), y se han llevado cuatro triunfos en las últimas diez visitas al Manzanares. No en vano, desde este martes, Villarreal, Real Madrid y Barcelona son los únicos equipos que han ganado más veces que han perdido históricamente contra nuestro equipo: once victorias del Atleti; siete empates; y doce triunfos del Villarreal. Palabras mayores...

23 TIROS DEL ATLETI; POR 4 DEL VILLARREAL...
Sin embargo, si precisamente tiramos de estadísticas, el Atlético de Madrid jamás debió perder el encuentro. 23 disparos hicieron los rojiblancos, por apenas cuatro de los amarillos. En la primera mitad, los de Fran Escribá ni pasaron de medio campo, mientras los del Cholo acumularon rachas de buen juego con grandes ocasiones. Fue entonces cuando comenzó a emerger la figura de un Andrés Fernández que salió erigido como héroe. Un paradón en dos tiempos a tiro de Correa; una intervención segura a cabezazo de Saúl; unos guantes a bocajarro a trallazo de Griezmann... El portero murciano, que ya destacó muy mucho en su etapa en Osasuna, volvió a mostrar maneras de guardameta de altura.

GAITÁN NO ESTÁ
Especialmente en un mano a mano con Gaitán ya iniciado el segundo acto. El mérito en la salida de Andrés es innegable, pero el fallo del argentino (que está completando una temporada decepcionante) es imperdonable. Tras una carrera de más de diez metros en solitario, define contra el cuerpo del portero. Una jugada que recordó al mano a mano que falló en Vitoria hace tres meses. Esa vez la escapada en solitario fue desde el centro del campo y en esa ocasión intentó regatear al portero sin éxito. Pero en ambos casos el resultado fue el mismo: oportunidad clamorosa fallada y pérdida de puntos para el Atleti (entonces fue un 0-0). Esperemos no echar de menos esos puntos...

EL VILLARREAL SE ENCONTRÓ EL GOL
Quizá el Atleti se fue más arriesgadamente arriba, quizá el Villarreal se estiró un poquito con los cambios, pero la consecuencia fue que en los minutos finales los amarillos consiguieron, por primera vez, acercarse a la portería de Oblak. La primera fue un tirín centrado que blocó Oblak; la segunda un disparo que rechazó Godín; y la tercera acabó, increíblemente, en la red. Filipe, brillante en los últimos partidos, erró al intentar controlar un saque largo de Andrés, cuando lo fácil habría sido dejarla pasar. La bola cayó a pies de un recién entrado Bakambu, carrera vertiginosa, y gol de Soriano (0-1). Quedaban sólo diez minutos.

Y SE HIZO EL SILENCIO
Durante el partido, el Frente Atlético sacó varias pancartas bajo el lema "Momentos del Calderón", en las que se recordaban algunas de las grandes citas vividas en este feudo en más de 50 años de historia. La nostalgia ya se ha desatado. Y esto va a ser rápido.
"Es increíble el silencio tan absoluto que se ha hecho con el gol del Villarreal. No se oía un alma", dijeron a mi lado. Y si uno se pone a pensarlo, ése también es uno de los momentos del Calderón: la mudez sepulcral que se produce en el instante en el que se recibe un gol en contra. Aunque, por fortuna, en los últimos años es algo que cada vez se repite menos.    

SEXTA DERROTA EN LIGA; COMO EL AÑO PASADO; Y EL ANTERIOR...
Al final, el Atleti volvió a caer. Tampoco ayudó el árbitro, que durante todo el partido fue exasperando a la parroquia con decisiones ambiguas, y que en la recta final llevó a la desesperación de todos (incluida la del Cholo) con decisiones como mandar repetir el saque de varias faltas porque el balón no estaba en el punto exacto de la infracción. Gotita a gotita...
Es la sexta derrota de la temporada (dos con el Villarreal; Sevilla 1-0; Real Sociedad 2-0; Real Madrid 0-3; y Barcelona 1-2); las mismas que el año pasado; y que el anterior; y dos más que el año que fuimos campeones.
La tercera plaza corre peligro, es cierto, pero confío y deseo que la del Villarreal haya sido la última derrota de la temporada. De toda la temporada.  
 
CON SIMEONE, 30 DERROTAS EN LIGA EN CINCO AÑOS; SIN ÉL, 66...
Hace un mes, mi amigo Peris daba la noticia de que era la mejor segunda vuelta de la era Simeone. Eso ahora ha cambiado. De hecho, podría ser la peor puntuación del Atleti en las cinco temporadas completas que lleva el Cholo. Pero, por otra parte, podría ser la mejor. La mejor de la historia. La mejoría con el argentino nunca deja de crecer. En sus cinco años completos, los rojiblancos han sumado 30 derrotas en Liga. La mencionada media del seis. En las cinco temporadas anteriores, el Atlético de Madrid había sumado 66 derrotas... Más del doble. En el mismo tiempo.
Así pues, me reitero, confío y deseo que la del Villarreal haya sido la última derrota de la temporada. Lo mejor, está por llegar.

ÚLTIMAS DIEZ TEMPORADAS DEL ATLÉTICO
TEMP.POS.PUNTOS-JOR 34-JOR 19PP
2007-08-64553712
2008-09-67553111
2009-10-47432317
2010-11-58523014
2011-12-56462612
TEMPORADAS COMPLETAS CON SIMEONE
TEMP.POS.PUNTOS-JOR 34-JOR 19PP
2012-13-7669448
2013-14-9085504
2014-15-7875416
2015-16-8879446
2016-17-?68356

martes, 25 de abril de 2017

El Atleti pelearía la Liga de poder a poder en la segunda vuelta

ESPANYOL 0-1 ATLÉTICO 
Goles: Griezmann. 
El Atleti volvió a ganar el sábado. Otra vez. Su trigésimo primera victoria de la temporada. La vigésima en Liga.
El Atleti volvió a ganar 0-1. Otra vez. Su décimo triunfo por un gol a cero de la temporada. El sexto en Liga.
El Atleti volvió a ganar gracias a un solitario gol de Griezmann. Otra vez. La cuarta vez que ocurre esta temporada. La tercera en Liga. El Atlético de Madrid ha hecho suficiente un gol esta temporada para llevarse el triunfo en una decena de ocasiones. Cuatro en Champions y seis en Liga. Como hemos dicho, en cuatro de estas ocasiones el goleador fue Griezmann. En dos, Saúl y Carrasco. Mientras que Gaitán y Filipe Luis fueron los otros dos goleadores en un 1-0.

UN GUIÓN YA CONOCIDO
El Atleti se llevó los tres puntos con un guión muy similar al que ya ha escrito en otras muchas oportunidades. Un guión muy parecido al de Granada hace poco más de un mes.
Partido tranquilo, de escasas ocasiones, un tanto anodino para el espectador (especialmente si no es aficionado de uno de los dos equipos), pero que finalmente se decanta por la mayor pegada del conjunto rojiblanco y por su insondable fortaleza defensiva.

POCAS OCASIONES, PERO DECANTA GRIEZMANN
En la primera parte apenas hubo una llegada por equipo: una volea desviada de Jurado en los primeros minutos; y un disparo fuera del área de Carrasco al que respondió con una buena estirada Diego López. En la segunda mitad, un patrón similar. Pero la diferencia estribó en Antoine Griezmann. El francés decantó la balanza en una volea perfecta a la red tras un rechace a tiro de Saúl (0-1); mientras que el Espanyol erró su ocasión más clara en un mano a mano de Baptistao (ex atlético) que desbarató Oblak en una rapidísima salida. Antes, Gameiro tuvo una muy clara a dejada de cabeza de Koke, pero no supo conectar el remate ante Diego López; y después, Gerard Moreno cabeceó un córner fuera por poco.

A UN PUNTO DEL LÍDER EN LA SEGUNDA VUELTA
Al final, el Atleti volvió a sumar tres puntos más. Otra vez. Y ya van 68 esta temporada. 33 de ellos en la segunda vuelta. Unos números que demuestran que el Atlético de Madrid estaría disputando de poder a poder el campeonato con Barça y Real Madrid si sólo contaran las jornadas desde el ecuador del torneo. Desde entonces, la clasificación no podría ser más apretada. Tras el Clásico, 34 puntos para el Barcelona; 33 para el Atleti; y 32 para el Madrid. Por detrás aparece el Villarreal, que sería cuarto con 26 puntos; mientras que el Sevilla (séptimo con 23) y la Real Sociedad (undécimo con 20) se descuelgan bastante respecto a sus grandes números de la primera vuelta.
Lástima ese mes nefasto en la primera vuelta, en el que se perdió casi consecutivamente ante Sevilla y Real Sociedad, fuera, y el Real Madrid en casa.

CLASIFICACIÓN SEGUNDA VUELTA
POS.EQUIPOREAL-PUNTOS-TOTAL
1BARCELONA(1)3475
2ATLÉTICO(3)3368
3REAL MADRID(2)3275
4VILLARREAL(5)2657
5EIBAR(10)2450
6ATHLETIC(7)2453
7SEVILLA(4)2365
8ESPANYOL(9)2349
9ALAVÉS(11)2144
10VALENCIA(12)2140
11REAL SOCIEDAD(6)2055
12CELTA(10)1744
13BETIS(14)1537
14MÁLAGA(15)1536
15LAS PALMAS(13)1439
16DEPORTIVO(16)1231
17SPORTING(18)1023
18GRANADA(19)1020
19LEGANÉS(17)927
20OSASUNA(20)918

martes, 18 de abril de 2017

El Atleti busca su decimosexta semifinal europea

CUARTOS DE CHAMPIONS- ATLÉTICO 1-0 LEICESTER
Goles: Griezmann (penalti) 
El Atlético de Madrid busca meterse esta noche en su decimosexta semifinal de una competición europea, que se dice pronto.
Sería su sexta semifinal en la Champions, la tercera en cuatro temporadas.
Las tres anteriores llegaron en la que acabaría con la ya conocida e infausta final de Copa de Europa de 1974 ante el Bayern de Múnich; tres años antes, en 1971, siendo eliminados por el Ajax de Ámsterdam; y en 1959, cuando caímos frente al Real Madrid tras un partido de desempate (2-1 en el Bernabéu y 1-0 en el Metropolitano. Pero entonces no había valor doble de los goles fuera).    

SÓLO LLEGÓ EL GOL DE GRIEZMANN... DE PENALTI
El Atleti debe defender la renta mínima de la ida. Un 1-0 gracias a un penalti transformado por Griezmann. Sí, un gol de penalti. El primero que marca el francés esta temporada tras haber fallado tres antes… y el quinto gol del equipo desde los once metros (tras trece penaltis, ocho fallados después de los dos del sábado ante Osasuna… Telita). Para más inri, un penalti que no lo fue, ya que Albrighton derribó a Griezmann al borde del lateral del área. Eso sí, para frenar una carrera imponente y vertiginosa del galo desde su propio campo.
Los rojiblancos habían buscado el gol con empeño hasta entonces (minuto 27), con un tiro al poste de Koke nada más comenzar, y varios disparos más desde fuera del área del propio Koke, Saúl, o Griezmann que no encontraron portería.
El 1-0 al descanso parecía buen resultado, y la alegría reinaba en el Calderón con las noticias que venían desde Múnich: el Madrid también caía 1-0.

EL 1-0 SABE A POCO
Sin embargo, en la segunda parte el videomarcador nos informó por dos veces de que Cristiano Ronaldo le había dado la vuelta al partido en Alemania (1-2) y en el Manzanares el Atleti fue incapaz de poner un 2-0 que habría dado más calma para viajar a Leicester. Tampoco se arriesgó demasiado ante unos foxes que se marcharon sin disparar en el Calderón. Tan sólo Mahrez metió algo de miedo tras una jugada personal en la que reclamó penalti allá donde Griezmann había caído unos minutos antes. Por eso, al final la parroquia rojiblanca se fue a casa con un sabor agridulce.

EL ATLETI HA PASADO CON 1-0 EN SIETE DE DIEZ OCASIONES
Los precedentes son positivos: el Atleti ha superado una eliminatoria europea en siete de las diez veces en las que ganó 1-0 en la ida (precisamente una de las pocas en las que cayó fue el mencionado Ajax en las semifinales de la Copa de Europa de 1971: 3-0); y ya sabe lo que es eliminar al Leicester. Los ingleses sólo habían jugado en Europa en tres ocasiones antes de llegar a esta Champions, y en dos de ellas les dejó en el camino el Atlético de Madrid: en la primera ronda de la Recopa 1961-62 (ese año el Atleti terminó campeón); y en los treintaydosavos de la Copa de la UEFA 1997-98.

AQUELLA ELIMINATORIA CON EL LEICESTER HACE 20 AÑOS...
Todavía recuerdo esa última eliminatoria de UEFA ante los foxes. El Leicester se adelantó muy pronto con un gol de Marshall tras un córner y se encerró. Y el Atleti tuvo que sudar tinta para lograr remontar en la segunda mitad. 2-1, con goles de Juninho y Vieri (el portero del Leicester era el mítico Kasey Keller, que después llegaría al Rayo).
Por entonces era un chaval, y me acuerdo de estar sufriendo frente al televisor y maldiciendo el juego rácano de los ingleses.
En la vuelta fue más fácil, y nos impusimos por 0-2, con goles de Juninho y Kiko.

PERO "EL LEICESTER NO ES EL ATLETI"
Y es que, lo miren por donde lo miren, el Leicester no es el Atleti, por mucho que se empeñen algunos, como el título de esta crónica de Marca: El Atleti no sentencia al ‘Atlético’
Sobre esta extemporánea comparativa he escrito en Esto es Atleti. Porque, ni aunque ahora les entrene Shakespeare, no podrán compararse con nuestro Quijote colchonero.