martes, 7 de noviembre de 2017

Despedida soñada en el Calderón

El sábado, un grupo de privilegiados nos despedimos de nuevo del Vicente Calderón. Otra vez. La enésima. Tengo la sensación de que llevamos una vida despidiéndonos del Calderón. Y lo peor es que no es una sensación, es la triste realidad.
Comenzamos hace más de quince años, cuando el propio Jesús Gil (fíjense si ha llovido) nos decía que el trasvase a la Peineta, además de la mejora en la infraestructura, nos proporcionaría unos pingües beneficios de unos 70 millones de euros. "El cambio de estadio es muy positivo si el Atlético de Madrid quiere crecer y fichar a futbolistas como Zidane", nos vendían los medios. Justo esa cantidad fue la que le costó el francés al Real Madrid.   

POR FORTUNA, EL SUPUESTO ADIÓS SE RETRASABA CADA AÑO
Desde entonces empezamos a despedirnos. A saber que nuestro estadio, nuestro Manzanares querido, tenía caducidad. Al principio parecía broma. A partir del 2007 comenzaron a ponerle fecha: "Nos vamos en la 2010-2011". Por fortuna, esa primera temporada fijada para el traslado, se retrasaba cada año. Será en 2012, será en 2014, será en 2016...
Finalmente sería en la 2017-2018. Cuando en septiembre del año pasado me dieron cita para elegir ubicación para el nuevo estadio, fui plenamente consciente de que la cosa ya era de verdad. Poca broma.

LA TEMPORADA PASADA LLEGARON LAS DESPEDIDAS DE VERDAD
Entonces, empezaron las despedidas de verdad. Nuestro último partido de Champions, una noche en la que incluso el cielo de Madrid lloró al final del encuentro para despedirnos; nuestra última jornada de Liga, con dos goles de Fernando Torres para poner el broche a nuestra casa; e incluso un último partido de "leyendas", que sobre el césped dejó poco que ver, pero que me sirvió para hacerme fotos desde todos los rincones y posiciones posibles de mi estadio: ondeando la bufanda; sentado, solo, en mi asiento; en la entrada a mi vomitorio; en la puerta 36... No quería despedirme del Calderón...

ENTONCES LLEGÓ UN MAIL DE MAHOU. GRACIAS, ÁLVARO
Hace unas semanas, mi colega y amigo Álvaro Pérez (que trabaja en Comunicación de Mahou) me escribió para avisarme de que tenía un mail de Mahou para participar en el "Partido de las estrellas" en el Vicente Calderón. No dejaré de agradecerte que me lo recordaras, Álvaro.
No iba a ser la primera vez que jugase en el Calderón, ya tuve la suerte de hacerlo dos veces antes, la primera de ellas también con gol (minuto 16), pero probablemente sí sería la última. No podía faltar.  
Todas las despedidas antes citadas fueron dolorosas. Mucho. Fue imposible retener las lágrimas en algún momento de esos encuentros. Esta vez, como bien dijo mi compañera de Radio Marca Natalia Freire, sería una despedida feliz. Con muchas sonrisas.

MIS COLEGAS PATRICIA Y PERIS YA HAN ESCRITO PRECIOSAS CRÓNICAS
El reto es difícil después de las preciosas reseñas que ya nos han dejado dos de mis compañeros de equipo esa especial mañana en el Calderón, Patricia Cazón de As, "La última crónica desde el Vicente Calderón", y Miguel Ángel Peris de Esto es Atleti, "Los niños que jugábamos a ser Futre". Pero voy a intentarlo. Ya llevo un rato haciéndolo, de hecho.

COMO EQUIPO DE LUJO, NOS CAMBIAMOS EN UN PALCO VIP
Eran las diez de la mañana y subimos las escaleras que tras la Puerta 5 dirigen a las oficinas del estadio. Desde allí, nos acompañan a una de las salas Vip del estadio y nos cambiamos en uno de sus palcos. Un equipo de lujo cambiándose en un sitio de lujo, con el césped del Calderón como maravillosas vistas.
Nos repartimos las equipaciones, y bajamos las gradas del estadio, como si viniéramos de recoger una Copa, rumbo al césped. El partido era de fútbol 7, y estos fuimos los diez afortunados que nos vestimos de corto: 1 Fran Guillen; 5 Picu, 6 Peris, 20 Ricky, 3 Patricia Cazón; 2 Javi Gómara, 4 Jose I. Fernández, 8 Natalia Freire; 9 Juanes y 10 Marco.

NAVARRO EN MI CAMISETA. POR MI ABUELO, Y POR MI MADRE
Mi camiseta no llevaba el nombre de Jose F., como suelo lucir en mis equipos de fútbol, ni Jose I. Fernández, mi firma como periodista, sino J. Navarro. Mi segundo apellido. En honor a mi abuelo materno, fallecido hace ya más de cinco años y siempre presente en mi corazón y en mi memoria, y a mi madre, por supuesto. Por este motivo, quise que ella me acompañara en este día desde la grada, y pudiera sorprenderla con el regalo de la camiseta.

23 AÑOS HACÍA QUE MI MADRE NO ENTRABA AL CALDERÓN
Ni más ni menos que 23 años hacía que mi madre no entraba al Vicente Calderón. En aquella ocasión nos acompañó a mi padre y a mí a una presentación del equipo y me hizo la primera foto que tengo dentro de nuestro estadio (pese a que ya llevaba más de dos años visitándolo). Gracias mamá. Gracias por tanto.
SE HIZO DEL TENERIFE POR VALDANO. LUEGO NO LA DEJÉ SEGUIRLE...
A mi madre el fútbol siempre la ha interesado entre poco y nada, pero cuando yo era pequeño, por compartir de algún modo mi gran pasión, "se hizo" del Tenerife, en el año 92, porque le gustaba Jorge Valdano. Cuando el argentino fichó por el Real Madrid, la dije que tocaba cambiar de criterio para elegir equipo... así que se pasó al Betis, por aquello de que tiene raíces andaluzas.
Este sábado, su presencia en las gradas era uno de mis principales motivos para querer marcar un gol en esa mañana de despedida del Manzanares.

LA ARENGA DE FRAN GUILLÉN EN LA PIÑA
Antes de comenzar, formamos una piña y unimos nuestras manos. "Pensad en todas las veces que desde la grada hemos soñado con poder jugar aquí abajo", es la arenga de Fran Guillén. No hace falta decir más.
Empiezo el partido en el banquillo, donde pude ver los primeros detalles de clase de Marco cambiándose la bola de pierna, las carreras y los desmarques incansables de Natalia, a Peris organizando el juego desde la cueva, y cómo la lluvia caída sobre el verde durante la mañana hacía que el balón se escurriera como una trucha recién salida del río, algo de lo que pudo dar buena cuenta Patricia.

EL ESPÍRITU DE GAMEIRO Y DE VIETTO, TAMBIÉN PRESENTE
Como buenos atléticos, también nos contagiamos por momentos de la falta de gol del equipo. Así, me hice "un Gameiro" recién entrado al campo, rematando muy desviada una gran asistencia de Gómara desde la derecha. Y minutos más tarde fue Juanes el que se vio poseído por el espíritu de Vietto y marró un mano a mano con el portero. También había amigos en el equipo rival, y el guardameta era Porrys, quien sin duda con su presencia intimidante provocó nuestros fallos.

MARCO SE MARCÓ UN DOBLETE
No intimidó tanto a Marco cuando puso el 1-0, peinando de cabeza un buen balón colgado por Peris;
y mucho menos en el 2-0, cuando un zapatazo del propio Marco se coló en su portería tras tocar el poste izquierdo.
Ganar con claridad y sin apuros también habría sido poco atlético, así que decidimos dar un poco de cuartelillo al rival, donde Javier Matallanas era su delantero centro y le dejamos solo frente a Fran Guillen, al que superó por bajo (2-1).

Y ENTONCES, CACÉ EL 3-1
Poco le duró la alegría al equipo de San Miguel (el nuestro era el Mahou Cinco Estrellas. Así, con categoría). Tras el saque de centro, balón largo de Ricky (que estuvo imperial al corte), la pelea Juanes (que no paró de ofrecerse y fajarse con la defensa rival) y el balón sale despejado a la banda. Desde allí la pone Juanes, la prolongo de cabeza buscando a mi espalda a Natalia (para que luego digas que no te pasábamos :P) y un defensa la rechaza. El balón queda suelto en la frontal del área y allí, cual depredador del área (esta vez sí), golpeo con la zurda y nuestro amigo Porrys, que había estado concentraito la noche anterior, ni la huele (3-1).

DEDICATORIA A MI MADRE... Y BESO EL CÉSPED
Mi felicidad es inmensa. Me sale un "¡Tomaaaa!" lleno de rabia y alegría (quedaba poco partido y ya no pensaba que fuera a marcar) y corro hacia la grada contraria, donde estaba ubicada nuestra afición, y por supuesto mi madre, a quien dedico el gol con el dedo extendido. La mañana era completa. Llego al centro del campo y allí, sin pensarlo, me sale arrodillarme y besar nuestro césped. Junto al mismo fondo donde Fernando Torres hizo el mismo gesto hace casi tres años, tras marcarle un gol al Barça en Copa. Junto al mismo fondo donde durante más de 25 años he acudido a ver a nuestro Atleti, a reír y a llorar en función de lo que ocurriera sobre ese césped.
Natalia me espera con los brazos abiertos, con una sonrisa que le llena la cara, Juanes se acerca, me abraza, y me dice al oído: "Me has ganado con el gesto".
En esos momentos creo que era el tipo más feliz del mundo. No se me ocurría manera mejor de despedir nuestro estadio.
MATALLANAS TODAVÍA PUSO EMOCIÓN
Pero el partido aún no había terminado, y en un despiste defensivo dejamos solo cerrando a Picu (siempre sacando la pelota con criterio desde el lateral derecho). Ante él se presenta la enorme figura de Matallanas, al que otro amigo en el rival, Miguel Ron, deja nuevamente solo con un pase filtrado y fusila a Fran Guillen (3-2).

PERO FRAN GUILLÉN TIRÓ DEL "OTRO FÚTBOL"
Quedaban como cosa de cuatro minutos, y Fran Guillen (que ya llevaba perdiendo tiempo más o menos desde el minuto... uno) sacó todo su repertorio para arañar segundos al crono. Que si compruebo la presión del balón... que si me abrocho bien los guantes... que si hago el gestito de vamos todos para arriba...

HUBO UN SUSTO FINAL
Todavía tuvo una última ocasión el equipo blanco. Matallanas se dejó caer cerca del área y su grito lo pitó el árbitro. La tensión se cortaba en el aire del Manzanares. Fran Guillén manda a la barrera que se coloque un poco más a la izquierda, y Juanes por poco no nos tira a Natalia y a mí obedeciendo órdenes.

Y SABOREO EL "PORQUE LUCHAN COMO HERMANOS"
Por suerte, la falta queda en nada. Los rojiblancos ganan, como debía ser. Todo son sonrisas, abrazos, alegría.
No sólo por ser el último, este partido es más especial para mí que los precedentes en el Calderón. En los anteriores, me tocó compartir equipo con algún desconocido. Esta vez todo son caras conocidas, muchas de ellas amigas. Por primera vez, puedo saborear el "porque luchan como hermanos, defendiendo sus colores" estando dentro del campo. Y es que conozco bien el infinito amor que todos mis compañeros profesan por nuestro Atleti y por el campo que hoy dejamos atrás.

EL CALDERÓN SIEMPRE SEGUIRÁ VIVO
Llegan las últimas fotos (donde nuestro añorado Fernando Altarejos, Tasun, también estuvo presente) los últimos besos al que será siempre nuestro escudo, las miradas perdidas de Peris, o incluso las lágrimas de Juanes. Ha sido mucho lo que hemos vivido al calor de esas gradas. Hemos crecido dentro de ese estadio.
Puede que ésta haya sido la última fiesta que hayamos celebrado en nuestra casa. Puede que, esta vez sí, cierre sus puertas para siempre. Pero vivencias como las de este sábado son las que harán que el Calderón sobreviva en nuestra memoria, en nuestros sentimientos, en nuestros corazones. Porque aquello que se quiere tantísimo, vive para siempre. Eternamente.

PD: Quiero dar las gracias a Francis Magán por sus impagables fotos que ayudarán a que esos recuerdos sean imborrables. Gracias Francis, contigo empezó todo.

Les dejo un VÍDEO con algunas de las fotos y con mi gol, que tuve la suerte de que estuvieran grabando con el móvil en el momento justo.

lunes, 23 de octubre de 2017

Vencer para revertir dinámicas

JORNADA 9
CELTA 0-1 ATLÉTICO
Goles: Gameiro.
El Atlético de Madrid llegó a Vigo con una dinámica muy negativa. Con la clasificación para octavos de la Champions muy cuesta arriba, tras haber sumado apenas dos puntos en tres jornadas y haber marcado un único gol (de penalti); después de un mes sin ganar; y habiendo sido incapaz de ver puerta en campos como Butarque (algo no tan raro…) o el Olímpico de Baku, con unos delanteros con la pólvora mojada. 

UN MES SIN GANAR, ENTONCES TODO ERAN VINO Y ROSAS
Justo desde el 23 de septiembre no ganaba el Atlético de Madrid. 2-0 al Sevilla. Si lo recuerdan, entonces todo eran vino y rosas, con el equipo segundo, a sólo cuatro puntos del líder Barça, después de venir de ganar en San Mamés, y con un fútbol y una sobriedad que parecía convencer a todos 

PERO TODO SE TORCIÓ
Sólo cuatro días después la cosa comenzó a torcerse. Se cayó con el Chelsea en el minuto 94 después de un encuentro en el que los ingleses fueron muy superiores; se empató sin goles en Leganés y se fue sobrepasado en la tabla por Sevilla y Valencia; otro empate con el Barça con un juego de más o menos y encerrándose atrás, lo que dejó muy mal sabor de boca… y permitió al Real Madrid adelantar a los rojiblancos en la tabla; y, para remachar la crisis, en la Champions otro empate a cero, ante un equipo de la debilidad del Qarabag, dejando al equipo con un pie fuera de la máxima competición continental. Desastre. Tragedia. El barco se hundía. 

EN MEDIO DE LA ZOZOBRA, LLEGA BALAÍDOS
Con esta zozobra llegó el Atleti a Balaídos, donde precisamente el mal tiempo impidió la entrada a la grada de Río y deslució muy mucho la imagen del estadio, dejando fuera a 9.000 personas. Desconozco los problemas de seguridad de la cubierta de esa grada, pero ya hace casi nueves meses de la suspensión del partido Celta-Real Madrid por ese mismo motivo, y digo yo que alguien podría haberlo solucionado. 

PRIMER TIRO EN EL 27'... GOL EN EL 28'
Llegué al bar a ver el partido 20 minutos tarde, ya que estuve de comida familiar celebrando el cumpleaños de mi tito Emilio. Y la verdad que fue llegar y el Atleti se vino arriba. Primero, una internada de Juanfran termina con un pase de la muerte que a duras penas toca Gameiro desde el suelo y termina parando Sergio Álvarez.
Dos minutos después, doble pared de Griezmann con Correa y Gameiro, y el 7 saca un disparo abajo, ajustado a la cepa del palo, que rechaza el meta celtiña con una gran mano. “¡Primer disparo a puerta del Atlético de Madrid!”, canta el narrador. “Joder, el primer tiro en el minuto 27… Otra vez nos estamos luciendo”, pienso para mis adentros.
Por fortuna, en el saque de ese córner, la defensa viguesa no acierta a despejar y el balón le cae a Gameiro, que repetía titularidad, y de volea remacha a la red (0-1).
Por lo visto, el Celta estaba dominando con claridad hasta el momento, pero en cinco minutos el Atleti había llegado tres veces, y se llevaba el premio del gol. Suficiente. Suficiente para llevarse los tres puntos. 

EL ATLETI NO VOLVIÓ A TIRAR
El Atleti no volvió a tirar bajo los tres palos. Sólo Griezmann, totalmente solo, tuvo una ocasión clarísima al cabecear fuera un gran centro de Saúl.
Antes y después, Oblak (que volvió a pararlo todo) hizo una gran estirada a volea de Iago Aspas; el 10 vigués estrelló una falta en la parte superior del larguero; y Juanfran, esta vez sí, taponó de forma providencial un remate de Maxi Gómez, cuando se había colado en el segundo palo a la espalda de Savic.
 
SUFICIENTE PARA VER LAS COSAS DE OTRO MODO...
Suficiente. El Atleti no necesitó más. Otros tres puntos en Vigo (Quinta victoria allí en seis temporadas), los colchoneros siguen en puestos Champions, a sólo un punto del Madrid, a dos de un gran Valencia, y a seis de un líder que sólo se ha dejado puntos con el propio Atleti.
Gameiro ha vuelto a ver puerta medio año después (no marcaba desde un doblete en Las Palmas la temporada pasada); Godín iguala a Perea como el extranjero con más partidos en la historia del Atlético de Madrid (con 314); Oblak ya suma siete partidos con la portería a cero; y todo habiendo jugado ocho encuentros fuera de casa, sin haber perdido ni uno solo, algo que no ocurría desde hace… 60 años (en la campaña 1957-58).
Todo se mira ahora de forma diferente, con más optimismo. No hay nada como ganar para revertir las dinámicas. Ahora el vaso está medio lleno. Simplemente con un gol de Gameiro. Venciendo al Villarreal y al Qarabag, todo se volverá a ver posible. Incluso jugar bien.

viernes, 20 de octubre de 2017

Desastre en Bakú

CHAMPIONS- JORNADA 3
QARABAG 0-0 ATLÉTICO
Podría ser el título de una película de sobremesa de ésas para echarse la siesta un sábado en Antena 3 o Telecinco. Pero no. Es el título de la crónica en la que pasaré a narrarles el desastre protagonizado una tarde de miércoles por el Atlético de Madrid en tierras azerís.
En la previa, habían dicho Saúl y compañía que el Atleti, sabedor de la obligación imperiosa de ganar y de la inferioridad de su rival, saldría a por el partido desde el primer minuto. Es decir, que no se regalaría la primera parte como, por desgracia, este equipo ha hecho tantas y tantas veces fuera de casa, aunque en muchas ocasiones con final feliz.
Pero dicha declaración de intenciones se quedó en eso, en declaración de intenciones. De hecho, el Atleti de los primeros minutos pareció haber salido a jugar una pachanga en Azerbaiyán. Supongo que es lo que tiene estar demasiado acostumbrado a hacer una cosa. Por mucho propósito de enmienda que te hagas en voz alta, al final uno acaba incurriendo en los mismos vicios y chocando contra la misma piedra una y otra vez.

IBAN A SALIR A POR EL PARTIDO... Y NO TIRAN HASTA EL 26'
Los rojiblancos no tiraron a puerta hasta el minuto 26, cuando Carrasco se plantó solo ante Hesic tras una buena escapada y el meta bosnio la sacó a córner. Trece minutos después, fue Griezmann el que se quedó mano a mano con el portero local, con idéntico resultado: parada del bosnio con pierna derecha y balón a córner. El francés se ha quedado en el Atlético de Madrid obligado por las circunstancias, todos lo sabemos, pero lo ha hecho con una ampliación de su salario que le coloca como uno de los jugadores mejor pagados del mundo: doce millones de euros por temporada. Me parece que un tipo con esos emolumentos está para meterla cuando se queda solo delante del portero.
Vaya por delante que ni debió jugar en Bakú. Si el francés estaba con una gripe el martes que no le permitió ni entrenar, difícilmente podía estar al día siguiente para jugar más de media hora. Y se chupó los 90 minutos...

GAMEIRO, QUE LLEVABA 28 MINUTOS ESTA TEMPORADA, TITULAR
Otro que no debió jugar fue su compañero de ataque, Gameiro. Su compatriota no había jugado más que 28 minutos de los 900 que se llevaban disputados esta campaña. 28...
El Cholo vio conveniente que era buen momento para darle la oportunidad de ser titular por primera vez ante el Qarabag. A priori, viendo la entidad del rival (En España estaría en Segunda), podría parecer buena idea. Pero teniendo en cuenta lo que se jugaba el equipo, quizá no lo fuera tanto. Innegablemente Gameiro está fuera de ritmo y le falta chispa. El mejor ejemplo lo tuvo a la media hora, cuando tras un gran pase de Saúl que le dejaba solo, intentó dejar correr la pelota, que tropezó en sus pies, y terminó perdiendo la ocasión. El galo se marchó del Olímpico de Bakú sin ni siquiera tirar a portería tras 72 minutos, no intentó ningún regate, y perdió la bola en 7 de las 16 veces en las que intervino... (Estadísticas oficiales) Lamentable.
No tengo datos de Gaitán, que también jugó de titular... Perdón, salió de titular. Lo del Cholo con el bueno de Nico debe ser por aquello de que son compatriotas, si no, no se entiende. Del Gaitán que nos deslumbró con el Benfica en el Calderón hace dos años aquí no ha venido ni la sombra.

LA SEGUNDA PARTE FUE LAMENTABLE
Pero el Atleti no se dejó dos puntos en Bakú por Gameiro, ni por Gaitán, ni porque Griezmann jugara con fiebre... El Atleti se dejó dos puntos en Bakú principalmente porque hizo una segunda parte lamentable, porque fue un equipo plano, sin ninguna idea, que tocaba en medio campo en horizontal y nadie intentó desbordar en ningún momento. Un equipo que se decidió por colgar balones a la olla en los minutos finales y todos fueron centros blandos a las manos del portero. Ni siquiera a balón parado. El equipo ya no remata las acciones de estrategia sencillamente porque los centros fueron penosos. Ya la colgara Gabi o Griezmann, como si la pongo yo al área. Esa "precisión" no es de un profesional.

SÓLO SE PUEDE ELOGIAR UNA COSA AL ATLETI
Sólo hay una cosa que se le puede elogiar al Atlético de Madrid del Cholo en Azerbaiyán: que no se desquiciara. La segunda parte fue tan indigna, tan indecente, tan inoperante, que lo más lógico es que alguno hubiera perdido los papeles y se hubiera puesto a dar gritos o se hubiera llevado algo por delante. A punto estuvo de hacerlo Godín en el minuto 75, en una jugada que rayó el penalti y que terminó en segunda amarilla de Ndlovu por tirarse. Todavía tengo alguna duda.

NO VI ANSIAS DE VICTORIA
En parte, el Atleti no se desquició porque tampoco vi a ningún futbolista que fuera con ansiedad y ánimo frenético a por la victoria. Tan sólo Correa, en los 20 minutos de los que dispuso, corría de un lado a otro intentando colarse por la maraña de piernas de la zaga azerí.
Sólo hubo una oportunidad realmente clara, en un tiro blando de Griezmann que no blocó el portero, cuyo rechace aprovechó Gabi para ponerla al área chica y allí Fernando Torres, posiblemente empujado, cabeceó por encima del larguero.
El Atleti no mereció ganar. Aún con diez, Elyounoussi pegó una volea cerca de la escuadra tras un pelotazo largo de su portero. Y durante el segundo acto los azerís llegaron más al área de Oblak, aunque no encontraran portería. Visto el espectáculo, todavía casi no me creo que el esperpento no terminase en tragedia absoluta.

¿Y AHORA QUÉ?
¿Y ahora qué? Pues quedan tres jornadas y el Atleti debe rezar para que la Roma no gane en casa al Chelsea y para que, a ser posible, pierda. Como los italianos ganen, los rojiblancos deberían ganar los tres partidos para pasar a octavos. Algo que parecía impensable a principio de temporada puede ser muy real. Vitolo y Diego Costa pueden acabar jugando la UEFA Europa League.