viernes, 11 de mayo de 2012

Y la Copa la levantó Falcao (VIDEO: El 3-0 de Diego in situ en las gradas de Bucarest)

Lo cuestionaba en la previa ¿Quién levantaría la Copa si el Atleti obtenía su segunda UEFA Europa League? Con Antonio López y Perea en la calle, el elegido parecía ser Gabi. Y así fue. El 14 tuvo el honor compartido con Antonio López de alzar el trofeo. El de Benidorm entró finalmente en la convocatoria, aunque no entiendo por qué no salió algún minuto.
Muy a su derecha, Luis Amaranto Perea. El colombiano no tuvo en este caso la suerte de poder subir una Copa que también le pertenece y quedó relegado en la foto.

Este privilegio lo tuvo Radamel Falcao. A la izquierda de los dos capitanes, fue el primero en recibir el trofeo. También es justo. Es suyo. El colombiano marcó la diferencia con dos goles soberbios en el primer acto. A lo largo de una temporada ha rentabilizado con creces los 40 millones de euros que costó. Es ya el máximo goleador en la historia del club en una misma temporada con 35 goles (23 en Liga y 12 en UEFA) alcanzando a Forlán (08-09) y a Baltazar (88-89).
LOS TÍTULOS HAN VUELTO, PERO...
A continuación pasaré a narrarles la historia de mi aventura en Bucarest. Un año más, me lié la manta a la cabeza y tuve el placer de vivir in situ un Atleti campeón de Europa.
Pero no sin antes expresarles un pesar: el mismo día que el Atlético de Madrid se proclamaba campeón del segundo trofeo continental, nuestro entrenador, y los propios protagonistas, recibían preguntas sobre si nuestras estrellas, Falcao y Diego, seguirán el año que viene. Los títulos han vuelto. La grandeza, no. Triste, muy triste.

7:30 HORAS #DESTINOBUCAREST
A las 7:30 de la mañana llegó al aeropuerto de Barajas. Mi colega de profesión y de sentimiento colchonero, Santi Riesco, lleva esperándome un rato con su sobrino Álvaro en la cola del mostrador 136. “Corre, que ya estamos en la cinta”; “Vamos, que sólo quedan 15 por delante”. Sus whatsapp me apremian a comenzar la mañana corriendo. Será un día largo y plagado de emociones.
Embarcamos los primeros por la puerta B23, lo que nos posibilita un bonito viaje en primera clase. La primera vez para la mayoría. La cosa promete.

AVIÓN RÁPIDO; BUS LENTO
Llegamos a Bucarest a las 14:00 horas. El vuelo ha sido algo más corto de lo esperado. Pero el tiempo ganado, lo vamos a perder después. Un primer autobús nos lleva hasta el estadio. A la salida del aeropuerto nos encontramos envueltos de una fortísima presencia policial. “Tranquilo Robocop, que esto lo controlo yo”, le espeta uno de los “líderes” de nuestra expedición a uno de los agentes rumanos.
Para llegar al estadio damos un rodeo impresionante. Recorremos un par de veces la misma avenida. La capital de Rumanía cumple un mismo patrón estético. Altos edificios descoloridos y grises, amplias calles, un cielo lleno de cables y un viejo tranvía atravesando la ciudad.
“Es una ciudad puramente soviética”, me repite Santi.
Una vez en el Estadio Nacional de Bucarest, nos espera otro autobús que nos llevará hasta la fan zone. Otro largo recorrido entre un monumental atasco. Ni la Gran Vía en hora punta. El calor y los nervios se acrecientan. Empezamos a ver más y más rojiblancos en las calles. La fan zone está a escasos metros. Pero el conductor continúa su camino impasible, cuando la gente lo que quiere es bajar ya, respirar aire y coger una cerveza. “Abre la puerta, Dimitri abre la puerta”, corea el autobús.

UNA FAN ZONE POBRE
Por fin en la fan zone la primera impresión es de decepción. Mucho más pequeña que la de Hamburgo hace dos años. Menos gente, menos ambiente, menos puestos... y en los que hay el único alcohol que venden es cerveza (que a mí no me gusta). Nos echamos un futbolín Santi y Álvaro por un lado y yo con un lugareño. La falta de comunicación nos hace perder, y Santi se lesiona un hombro en el fragor de la batalla. Un café en el Hilton, un par de copas por 32 leis en un pub de la zona, y pronto ponemos camino al estadio.
En las inmediaciones la cosa no cambia demasiado. Poco ambiente, poco alcohol, pero tengo la suerte de encontrarme un ídolo de niñez, Manuel Sánchez Delgado Manolo, con el que me fotografío. Una hora antes del partido, estamos ya dentro del estadio.
Allí se nota el predominio bilbaíno. Las cifras oficiales hablaban de 13.00 vascos frente a 10.000 madrileños. En los cánticos también ganan. Se nota su euforia. La misma que le falta a la afición atlética, mucho más emocionada en Hamburgo hace dos años. A todo se acostumbra uno, por desgracia, aunque se trate de una final europea.

EL ATLETI DEMUESTRA QUIÉN ES EL GRANDE
Pero el partido comienza y la cosa cambia. El Atlético de Madrid demuestra quién es el grande desde el primer minuto. Quién está acostumbrado a jugar finales europeas (aunque en el once sólo estuviera Falcao), quién sabe lo que es levantar títulos en la historia reciente.
Y en el primer minuto Arda Turan roba un balón en campo ajeno, recorre la banda con caño incluido, y su centro lo remata cruzado Adrián. Los “Atleeeeeti, Atleeeeti” tienen acento castizo. El miedo atenaza a los leones. En el césped, y en la grada.
El Atleti ha salido mejor, presiona arriba y Diego, imperial toda la noche, también lo intenta. “Hay que marcar primero”, le digo a Santi. En una final igualada, un gol tempranero puede marcar al campeón. Como ya pasó con el Sevilla. Y así fue.

Minuto 7 de partido. Falcao recibe un balón largo en el flanco derecho y entra en el área. Aguanta la pelota, hace un amago, dos, espera la llegada de los compañeros. Pero entonces se inventa un zurdazo con una rosca perfecta a la escuadra derecha de Iraizoz (1-0). El fondo opuesto estalla de júbilo. Incluso veo alguna lágrima prematura. Un gol así vale su peso en oro. Y el de Falcao fue un golazo.

CEDE UNOS METROS, PERO DE NUEVO FALCAO
Por desgracia, como en otros muchos encuentros, el Atleti cede unos metros al rival al ponerse en ventaja. El Athletic coge la bola, pero apenas genera peligro. Godín, muy atento toda la noche, se anticipa en cada lance a Llorente. Sin embargo, en el minuto 19 dan el primer susto, en un centro de Ander Herrera que el riojano remata fuera en el primer palo. Y sólo cinco minutos después, Íker Muniaín, prueba a Courtois con un derechazo lejano. La gran personalidad mostrada por el chico para liderar a su equipo, contrasta luego con su incontenible manantial de lágrimas, que nos recuerdan que sólo es un niño de 19 años.
El Atleti para el partido. Un Mario Suárez desconocido se agiganta en medio campo. Corta y la juega con criterio, la aguanta, la pisa, controla el juego con sangre fría y encuentra siempre al compañero. Gabi y Diego le ayudan en la faceta de dar aire al equipo. Pero si hay alguien que hincha los pulmones rojiblancos es Falcao.
Amorebieta regala un balón en su propia área para Miranda, Arda se interna y encuentra a Falcao. El colombiano la pisa en el área y en la grada ya se canta el gol. Rompe a Aurtenetxe con su amago y, de nuevo con la zurda, la pega arriba, donde Iraizoz no puede alcanzarla.
2-0, una renta casi insalvable en una final. El descanso se presenta como una tabla de salvación que garantiza más de medio título y el público colchonero silba la última jugada bilbaína como si se tratara de un 1-0 en el minuto 94.

EL ATHLETIC ASFIXIA A UN ATLETI SIN CAMBIOS
En el segundo acto Bielsa da entrada a Ibai Gómez e Iñigo Pérez por Aurtenetxe e Iturraspe, y aunque ambos dan más mordiente, no es suficiente.
Los minutos van pasando, pero las ocasiones no llegan. El minuto 60 se alcanzan con tranquilidad. Pero el Athletic ofrece sus últimos coletazos antes de morir. Los zagueros rojiblancos llegan a cada balón, pero precisamente por dejar alguno de ellos muerto el Athletic encuentra sus mejores oportunidades. La mejor, en una jugada que rodeó toda el área, un disparo de Susaeta que encuentra a un enorme Courtois.
El partido se acaba, pero el Atlético necesita oxígeno. Le ruego al Cholo que introduzca algún cambio en el equipo. Pero Simeone quiere aguantar con sus once hasta el final.
En una contra, Falcao protagoniza una jugada brillante. Rompe a un primer defensa con un autopase picado, recorta a un tercero, pero cuando ya canto el gol se encuentra con la madera. “¡Qué bueno es! ¡Qué bueno es!”, grita Santi.

Y LA PUNTILLA DE DIEGO
Cuento cada minuto para que la final acabe. Hay la lógica tensión, aunque el 2-0 es un gran colchón. Sin embargo, miro a mi alrededor y aún la gente resopla o se echa las manos a la cabeza. Pero en la contra definitiva, Diego se marcha por velocidad, rompe a Amorebieta con su recorte y la cruza suave, pero junto a la cepa del poste de Iraizoz. “¡Se acabó! ¡Se acabó!”, grito alborozado mientras grabo con mi cámara. La jugada del tercer gol la inmortalicé para la posteridad, y nuestra alegría infinita también. Aquí os la dejo para compartirla con vosotros.
Por segunda vez en dos años, el Atlético de Madrid vuelve a proclamarse campeón de Europa. El vigésimocuarto título de nuestra historia. Y ya tenemos un motivo para ver la final de la Champions: elegir rival para la Supercopa de Europa.
Uno se acostumbra a lo bueno. Y ganar esta segunda UEFA Europa League no tiene el mismo valor emotivo y sentimental que la primera. Aunque se ha ganado con mucha más brillantez y autoridad, batiendo el récord de victorias de cualquier equipo en Europa (12), el título no es celebrado entre la hinchada con la misma euforia insondable de hace dos años.
En cualquier caso, nuestra historia sigue creciendo, las vitrinas han vuelto a abrirse y el nombre del Atlético de Madrid se ha inscrito de nuevo en lo más alto de Europa.
Pero hace falta algo más. Para que el enfermo recupere definitivamente su memoria hay que cambiar un par de tuercas en su cerebro. Para que una gran actuación como la de Falcao no sea “una oportunidad” para venderlo. Para que los grandes futbolistas cuando vean al Atleti desde casa piensen, yo quiero jugar ahí algún día. Por mi parte sí les puedo asegurar, que seguiré en el Atleti la próxima temporada.

4 comentarios :

el glorioso dijo...

GRACIAS POR EL VIDEO, POR TODA UNA TEMPORADA DE ANÁLISIS, SENTIMIENTO Y SINCERIDAD...

¡OJALA! ESTE ATLETICO SE QUEDE, DONDE ESTÁ AHORA, MI ATLETI DE MADRID CON ÉL HASTA MORIR.

UN FUERTE ABRAZO JOSÉ!!! TQ ATLETI LOLOLOLOLO TQ ATLETI LOLOLOLOLO.... =)

David dijo...

¡Qué grandes! ¡¡Campeones de Europa por segunda vez en dos años!!
Fue un grandísimo partido de principio a fin, ganado con mucha autoridad.
Pero como dices el equipoi debe crecer y el proximo objetivo tiene que ser luchar por cotas mayores y que se pueda soñar con una final de la Champions.

Un saludo y grande el video ¡Menuda euforia tuvo que ser poder vivirlo alli!

¡¡Campeones, campeones!!

Nico Garcia dijo...

Jurao, soy del Madrid pero todavía tengo los pelos de punta con tu vídeo.


Saludos desde La Escuadra de Mago

PD: No te pierdas la entrada 500 de mi blog!!

Nico Garcia dijo...

Jurao, soy del Madrid pero todavía tengo los pelos de punta con tu vídeo.


Saludos desde La Escuadra de Mago

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